Mostrando entradas con la etiqueta Misterios del Ser Humano y del Universo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Misterios del Ser Humano y del Universo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El misterio del lavado sagrado

“Lava tu ropa, purifica tu vida”
Cuando lavas tu propia ropa es cuando te das cuenta realmente de lo que te has ensuciado y en cuanta intensidad. Antes de lavar tu ropa debes seleccionar lo que lavarás, luego debes seguir con los siguientes pasos:
Primer paso:
“arrojarlo todo al agua, hundiéndolo profundamente”. Tienes que dejar completamente mojada toda tu ropa.
Segundo paso:
Después de haber dejado humedecer todas tus prendas, debes agregar la sustancia limpiadora; un jabón será suficiente. Con éste debes repasar todas y cada una de tus prendas, refregar, y sí es necesario, hacerlo con fuerza para ir sacando las manchas más arraigadas.
Tercer paso:
A estas alturas te darás cuenta de que el agua la cual en un principio era de cierta naturalidad, ahora se ha convertido en agua turbia, por lo que debes encargarte de eliminar dicha agua, y dejar unos momentos la ropa con la menor cantidad posible de ésta.
Cuarto paso:
Ahora bañarás toda tu ropa en agua nueva, así dejando que ésta se encargue de limpiar los restos que quedaron del agua turbia.
Quinto paso:
Aquí debes estrujar, y debes hacerlo con fuerza, para que pueda secarse bien, entre más estrujada quede la ropa, más rápido se secará.
Sexto paso:
Ahora ve y busca la luz y el aire tibio, coloca tu ropa en reposo, siempre expuesta al calor, para que cuando la luz le llegue ésta pueda ir secándose.
Séptimo paso:
Aquí es donde puedes recoger tu ropa seca, ya esta lista, ahora esta limpia, cuando te la coloques de seguro que sentirás que tiene una nueva vigencia, y que es útil, y puedes lucirla al mundo.

Lección sagrada:
Amigo y amiga mía, a veces debemos tomar consciencia de que nuestra vida esta algo contaminada, de que hay problemas, unos más turbios y complejos que otros que no tanto, pero los hay, por lo que debemos ser capaces de lavar nuestras mentes, y dejar que ésta pase por los diversos estados del cosmos, del agua, de las emociones, ya que estas son necesarias para fluir las sensaciones.
Debes comprender que a veces tendrás que sumergirte en las profundidades de algunas circunstancias del mundo, para permitirte la oportunidad de reconocer que te encuentras sucio, y que tienes que limpiarte. En otras notarás que el haberte sumergido solo ha hecho que apareciera agua turbia, y que entre más te sumerges, más turbia se pone. Pero también hay otras veces, en las que te darás cuenta de que ha sido necesario ensuciar las aguas de tu ser, porque éstas han permitido sacarte la suciedad del alma, y son éstas mismas aguas las que deben fluir y seguir su camino, pero para ello debes dar un último paso, y es encontrar nuevas aguas y estrujarte al máximo, para que así algún día puedas renovarte en la luz de Dios, luz la cual te entregará calor y te ayudará en tu proceso de secado, entre más te estrujes, más rápido será tu proceso de evolución, y tu plazo hacia el retorno al cosmos será mas limpio y fragante.

                                                                                              Analogía creada en una noche
                                                                        En la que mientras lavaba mis
                                                                        Prendas menores, descubría su
                                                                          Símbolo sagrado. España, 2010.
                                                                     Gabriel Bañados Balmaceda.




jueves, 1 de septiembre de 2011

Déjà vu– un misterioso proceso mental

Déjà vu– un misterioso fenómeno mental


      Es muy probable que en más de una ocasión hayas experimentado la sensación de estar viviendo algo de lo cual ya hayas vivido. Y debes saber que no has sido el único, de hecho en promedio, más del 70 % de la población mundial ha vivido este tipo de experiencia, siendo las edades más recurrentes las que se encuentran entre los 15 - 25 años. Este fenómeno mental es conocido hoy en día como “Déjà vu”, o también se le relaciona con la palabra “Paramnesia”. Dichos conceptos serán revisados en profundidad en las próximas líneas del departamento de “misterios del ser Humano y del Universo”  de Mundo Consciencia, tu sitio para enriquecer la cultura. De antemano te deseo una buena lectura estimado lector, que disfrutes de los conocimientos aquí expuestos, y además, recuerda que puedes comentar las entradas, así dejándome saber tus opiniones e intereses. Sin más preámbulo “here we go”. 

      La palabra “Déjà vu” (fonética: Deia vi) es acuñada en primera instancia por el francés Émile Boirac (1851-1917), quien fue un importante investigador psíquico de la época. Dicho fenómeno también se le conoce por “Paramnesia”, la cual entiéndase como: “Es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva”. Ahora bien, cabe destacar que, no es un fenómeno nuevo, de hecho, gracias a los hallazgos en la literatura se ha descubierto que este tipo de experiencia ha acompañado al hombre desde tiempos remotos. 

      Las experiencias de “Déjà vu” se han clasificados en tres grandes tipos. Y estas son las siguientes:


1) Déjà vécu.                              2) Déjà senti.                         3)Déjà visité.


Déjà vécu: entiéndase ésta como, una pre-cognición implícita. Es una experiencia que incluye mucho más que el sentido de la vista, es la sensación que integra una gran cantidad de detalles de lo que se esta viviendo. Pareciera de que todo lo que esta ocurriendo es exactamente como fue antes. Suele relacionarse con las ocurrencias y procesos temporales.

 Déjà senti: con respecto a esta segunda, entiéndase como, un suceso el cual es exclusivamente mental, carece de aspectos pre-cognitivos.  Es una especie de recuerdo que suele empezar gracias a la voz de otra persona, o a la propia voz, o al propio pensamiento, en base a lo que se esta hablando o leyendo. Rara vez permanece en la memoria de la persona que lo experimenta, ya que se olvida rápido, pero eso sí, queda la sensación de haberlo ya experimentado. 

Déjà visité: finalmente tenemos este tercer tipo, el cual implica el extraño conocimiento de un lugar nuevo. La persona tiene la percepción de conocer un lugar en particular al cual nunca antes ha sido expuesta, de hecho puede saber el camino o rutas en dicho lugar que jamás ha visitado. Este tipo de experiencia suele ser vinculado o relacionado con las temáticas de “los sueños”, “la reencarnación”, o “el viaje astral”. Para un mejor entendimiento, correlacionaremos a este tercer tipo con la geografía y las relaciones espaciales experimentadas en aquel recuerdo. 

         Teorías científicas
      Por otra parte, existen diversas explicaciones científicas que comprenden el particular fenómeno desde la neurociencia propiamente tal.
   Algunos científicos teorizan el fenómeno en cuestión, contemplándolo como “el resultado de la acción dopaminérgica en las zonas mesial y temporal del cerebro”. Lo que conllevaría a un error en el procesamiento de la memoria en el cerebro, desencadenando el particular fenómeno de “Déjà vu”.

    Hay otros que lo explican como “el resultado de un solapamiento entre los sistemas neurológicos responsables de la Memoria a Corto Plazo y los responsables de la Memoria a Largo Plazo. 

        También existe otra teoría, la cual a mi parecer es la que mejor explicaría el extraño fenómeno mental. Científicos comprenden el “Déjà vu” en base a lo siguiente: La mente consciente tiene un ligero retraso en la recepción de las entradas perceptivas, o también conocidas como imputs, por lo que la mente inconsciente percibe el entorno antes que la mente consciente. Entonces luego, el consciente percibe algo que ya esta en la memoria, debido a que este “algo” ya fue recepcionado anteriormente por el inconsciente. Este desfase de tiempo y ligero desliz mental, estarían explicando el fenómeno en cuestión, pero solo en parte, ya que quedan muchas ideas sueltas y sin contemplación. 

        “Déjà vu”en el laboratorio
     En la Universidad de Leeds, Inglaterra. Existe un cuerpo de científicos liderado por el Doctor Chris Moulin, los que se dedican al estudio y experimentación del fenómeno mental  “Déjà vu”. Con el propósito de determinar las causas cerebrales de lo que supone es un trastorno de la memoria. Ellos relatan que si el fenómeno es frecuente y recurrente, puede provocar una “disfunción de la memoria”. 

     El Dr. Moulin ha realizado diversos experimentos para encontrar respuestas en cuanto a este particular fenómeno. Estos se han llevado a cabo a través de los siguientes procedimientos:
"Se les pedía a un número de personas que recordaran unas cuantas palabras. Luego con la ayuda de especialistas se los sometía a hipnosis, con la intención de que estos olvidaran dichas palabras. Finalmente, eran nuevamente expuestos a las sesiones en las que tenían que recordar las palabras aprendidas en una primera instancia. Esta vía de procedimientos ha ayudado al cuerpo de investigación de la Universidad de Leeds ha encontrar algunas respuestas para relacionar y explicar  la experiencia en cuestión, con lo que vendría siendo un error de la memoria  o en palabras técnicas -una disfunción de la memoria-”. 

      El “Déjà vu” dentro de la comunidad científica, también suele relacionarse con patologías como la Epilepsia del lóbulo temporal, la esquizofrenia, y la ansiedad. En alguna u otra medida existen síntomas, que hacen pensar a los científicos de la neurociencia, que podrían vincularse con las patologías anteriormente mencionadas. 

      Para finalizar la presente entrada, mencionar brevemente un particular caso clínico, donde se vincula el fenómeno “Déjà vu” con la administración de ciertas drogas. Existió el caso de un hombre completamente sano y normal, sin mayores antecedentes de salud, el cual un día cualquiera comenzó con una gripe convencional, por lo que se le indicó administrarse, los siguientes fármacos: “Amantadina” y “Fenilpropanolamina”. Se desconoce el orden en que los ingería, pero el hecho esta en que dicha combinación de drogas indujo al hombre a experimentar en recurrentes ocasiones episodios de  “Déjà vu” , fueron tan intensos dichas situaciones y la vez con tanta frecuencia, que se convirtió en un caso crónico, el tipo sentía que lo había vivido prácticamente todo con anterioridad, desde los programas de la televisión, hasta lo que le ocurriría en el hospital donde lo llevarían, y quien sería su doctor, y qué medicinas le darían, entre otras cosas. Finalmente, su psicólogo lo derivó a un centro psiquiátrico... y bueno... sí! lo se! pero no es lo que te imaginas, jajajaja, no, tranquilo, el hombre no acertó con lo que había experimentado en sus “Déjà vu”.
 
      Recuerda que cada minuto que pasa es una trampa necesaria. Hasta los “Déjà vu” pueden serlos, actualmente se les relaciona con patologías, pero si fuera por teorizar, yo entrego la siguiente teoría: “experimentar un fenómeno como tal, no es más que una señal evidente de que el tiempo está consensuado, y la realidad tan real que todos creemos que es, no es más que el resultado de la droga que nos entregan los Dioses de la Botica Sagrada, que nos suministran dichas sustancias para seguir durmiendo. Por lo tanto, cuando tienes una experiencia de “Déjà vu”, el inconsciente se retuerce y te recuerda que estas durmiendo, que hay errores en tu percepción del mundo, que es un plan con fallos de construcción, que el supuesto arquitecto dejó una tuercas sueltas, pero quien sabe, quizás lo hizo a propósito”.

      Adicionalmente, comparto un vídeo que trata sobre nuevas teorías respecto del fenómeno aquí estudiado.


Bueno, seguiremos este tema en otra ocasión, ahora sigan o no viviendo sus respectivas realidades.

Fuentes: 
-The Intellectual devotional, David S. Kidder; Noah D. Oppenheim.
-Introducción a la Psicología, Madrid: McGraw-Hill, 1999.
-Conversaciones psicológicas y transpersonales con mis colegas y maestros, 2008-2011.

Atte.
El Señor Bañados

miércoles, 17 de agosto de 2011

El Mal

EL PROBLEMA DEL MAL


Hola, buen día, en el articulo de hoy trataremos uno de los cuestionamientos más históricos y arraigado a nuestra psiquis humana en relación a nuestro mundo. Para ello le daremos un enfoque en gran medida filosófico. Para comenzar te pediré lo siguiente:
Considera estas cuatro afirmaciones:

1) Dios es todopoderoso, pues todo esta al alcance de su poder.

2) Dios es omnipotente.

3) Dios es de una bondad perfecta.

4) Hay mal en el mundo.

Desde un punto de vista tradicional, los “teístas”, es decir, la gente que cree en Dios, ha aceptado estas cuatro ideas, pero muchos filósofos han argumentado que son incompatibles entre si. Si Dios es todopoderoso, podría haber hecho un mundo en el que no existiera el mal. Y como un mundo sin mal es mejor que uno que lo tiene, ¿Cómo podría un Dios benevolente crear a sabiendas un mundo en el que existe el mal?

Una de las soluciones es afirmar que Dios no es responsable de que exista el mal en el mundo. Los que defienden esta versión argumentan que Dios creó el mundo pero que la humanidad creó el mal. La humanidad tiene voluntad propia y la única forma en la que Dios podría haber evitado que surgiera el mal habría sido hurtándole esa voluntad. Pero continúa el argumento, un mundo en el que no tuviéramos nuestra propia voluntad sería incluso peor que el mundo actual. Por lo tanto, Dios tomó la mejor opción: creó a la humanidad con voluntad propia, lo que hizo posible el mal.

Por supuesto, esta teoría no resuelve el problema de los males naturales, ya sean huracanes, terremotos y tsunamis que causan muerte y sufrimiento. Dios podría haber  hecho una naturaleza con menos capacidad para causar desastres que se llevan por delante la vida de los inocentes. ¿Por qué no lo hizo? 

Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) respondió a esta cuestión con su famosa proposición de que éste es el mejor de los muchos posibles. No cabe duda de que algunas de las características de este mundo son malas, por ejemplo, la existencia de huracanes mortíferos. Sin embargo, defendía Leibniz, un mundo sin huracanes mortíferos seria peor que el mundo actual. Por ejemplo, carecería de las elegantes leyes naturales que rigen el comportamiento del clima.
Ahora bien, dentro de este juicio también esta el concepto de “Teodicea”, el cual hace referencia al problema de hacer compatible la idea de la bondad perfecta de Dios con el Mal en el mundo.
Algunos filósofos creen que Dios no pudo elegir un mundo mejor y que optó entre diversas alternativas. Argumentan que si Dios hubiese tenido que elegir el mejor mundo, se plantearía un conflicto con su libertad de elección. 

Recuerda a demás, si quieres dejar un comentario y no estás registrado en alguno de los perfiles preestablecidos, puedes irte a “selección de perfil” y escoger la opción “anónimo”, y así, podrás dejar tus comentarios en óptimas condiciones.

Atte
Gabriel Bañados Balmaceda


viernes, 5 de agosto de 2011

Agujeros Negros

Agujeros negros


Agujeros negros, muchas personas llegan a estremecerse con el solo hecho de imaginar o escuchar alguna información sobre estos, como también quizás existen otros tantos, que hablen del tema sin estar bien informados. De todos modos, la temática es fascinante, y digna de prestarle atención en todos sus niveles. En la entrada de esta semana tengo el objetivo de compartir los conocimientos que he adquirido en cuanto a estos fenómenos y misterios del universo, tratando el tema de los “agujeros negros “desde la teoría científica, y las leyes de la mecánica cuántica. 

Comenzaré desde el principio de todo ¿Cómo se origina un agujero negro? Vamos a ello entonces. Cuando una estrella muere, puede desencadenar diversos destinos, entre uno de ellos esta el hecho de que pudiera llegar a convertirse en un “agujero negro”. Cuando la estrella esta muerta y moribunda, sufre una gran enervación, un colapso, se comienza a colapsar sobre sí misma, y se hace cada vez más y más pequeña, y a la vez más densa. Es tan intenso este proceso de colapso y densidad, que llega a reducirse tanto, que su punto de “radio” llega a “cero”, y en lo que respecta a su densidad, esta se vuelve “infinita”. El punto en el que la estrella muerta llega a tener un radio igual a “cero” se le conoce en la comunidad científica como “singularidad”. La “singularidad” es tan densa que ni siquiera la luz cercana puede escapar de su fuerza gravitatoria, por lo que, todo aquello que se encuentre próximo a la estrella es absorbido de modo “absoluto”. Cabe señalar que, la fuerza de dicha densidad es tan grande, que puede llegar a modificar la “trayectoria de la luz”, así es, es difícil de imaginar, pero cuando lo haces, llegas a discernir a través de un tu rostro que mescla todas las emociones existentes, y luego dices “que bien, pero no tengo ningún interés de conocer un agujero negro en persona, mejor aún, iré por un sándwich”.

Ahora bien, cuando hablo de fuerza gravitatoria, o la fuerza de esta densidad llamada “singularidad” me refiero a lo siguiente: imagina que en nuestro planeta, cuando la NASA envía cohetes hacia el espacio, estos deben ser lanzados con tanta velocidad, la cual les permita vencer la fuerza gravitatoria que la tierra ejerce sobre ellos, ósea, la fuerza que tiene la tierra para atraer a los cuerpos hacia su centro. Si la velocidad del cohete no logra sobrepasar la fuerza gravitatoria que ejerce la tierra sobre éste, no lo dudes, en unos pocos minutos lo veras estrellándose sobre la superficie de la tierra. Ahora imagina que la fuerza gravitatoria que tiene un “agujero negro” es tan grande, que llega a superar  a la velocidad de la luz, y tu sabrás que según lo consensuado por los científicos; “nada sobrepasa a la velocidad de la luz”, ahí lo tienes, ósea, la fuerza gravitatoria de un agujero negro es absoluta. En suma, la velocidad de escape del agujero negro es superior a la de la luz, por lo que nada, pero nada, se le escapa, ya que nada es más rápido que la velocidad de la luz.
Ya lo sabes, el agujero negro tiene una densidad conocida como “singularidad”, pero esta densidad tiene unos límites, como una especie de “aura o atmosfera”, esta es llamada “horizonte de eventos”, y este último cumple la función de “marcar el lugar de la velocidad de escape;  cualquiera cosa que caiga dentro de éste límite será absorbido por la singularidad”. Con respecto a la constitución del agujero negro, cabe destacar lo siguiente: “el agujero negro NO emite luz alguna”. Bien, algunos dirán “si obvio, ya lo sabia”, y es así, en hora buena, pero entonces ¿Cómo sabemos hoy en día que existen los agujeros negros, si no emiten luz, ósea, sino los podemos ver? Aquí voy de nuevo. Los científicos expertos en la materia, los llamados “astrofísicos”, han logrado ver a través de las grandes tecnologías telescópicas,  que en el espacio existen movimientos de masa de objetos que interactúan entre si, en forma de orbita, como si estrellas se movieran en torno a un centro, el cual es oscuro, ausente de luz. En base a estos descubrimientos, ha nacido todo el marco teórico sobre los agujeros negros. 

Los agujeros negros parecen desafiar la “la ley de la mecánica cuántica” que establece que “la energía no se crea ni se destruye”. La luz que absorbe la “singularidad” parecería ser destruida. Es sumamente complejo entenderlo. Los científicos han tratado de graficar el proceso de absorción que tiene la “singularidad”, y ellos dicen lo siguiente: imagina que desde cierta distancia ves a una persona que esta entrando en el “horizonte de eventos” por lo tanto será absorbida por la “singularidad”, en suma, por el “agujero negro”, por lo que tu verías que la persona prácticamente no se mueve, o lo hace muy lentamente, como una ilusión óptica, así es, esto se explica en base a que, es tanta la fuerza de absorción, es tanta la densidad, que impide que la luz que emite la persona viaje hasta ti, y hace que te quedes con la última perspectiva que tuviste de ella, cuando realmente la persona en cuestión esta siendo aplastada hasta la muerte por la “singularidad”.

Para finalizar el artículo de la semana, quisiera dejar unos cuestionamientos que han hecho reflexionar a los astrofísicos de nuestros tiempos, y que eventualmente no tienen respuesta hoy en día. 

¿Podría algún día escapar la luz allí absorbida? 

¿Podría un agujero negro revertirse a sí mismo?


Dios no juega a los dados con el universo”

-Albert Einstein. Repudiando los principios de la mecánica cuántica.


“Dios no sólo juega a los dados, sino que además a veces los tira donde nadie pueda verlos”

-Stephen Hawking. Afirmando.

Recuerda a demás, que si quieres dejar un comentario y no estás registrado en alguno de los perfiles preestablecidos, puedes irte a “selección de perfil” y escoger la opción “anónimo”, y así, podrás dejar tus comentarios en óptimas condiciones. Un buen abrazo y buenos aires para tu nueva semana.


Atte.
Gabriel Bañados Balmaceda


lunes, 25 de julio de 2011

El tarot como vía terapéutica

El tarot como vía terapéutica


 Muchos de nosotros en más de alguna ocasión hemos escuchado la palabra “Tarot”, y otros tantos ya se han relacionado en alguna u otra forma con este misterioso y simbólico mundo de arquetipos. En esta ocasión, compartiré con ustedes unas cuantas líneas, que entregarán información con respecto al enfoque terapéutico de este mundo propiamente tal.

Para ser sincero, llevo bastantes años estudiando, practicando, y ejerciendo este maravilloso camino, y les puedo contar que existen muchas teorías que explican o intentan explicar, el origen de este elemento, reconocido por su misticismo, y compleja simbología. Algunos historiadores explican sus inicios en el Antiguo Egipto, como herramienta de meditación y revelación de los emperadores, faraones, y sacerdotes de esta antiquísima cultura. Otros tantos remontan su origen en la Antigua Francia, como un juego de cartas de los reyes, el que les permitía pasar sus momentos de ocio, acompañados de las diversas ilustraciones que esta baraja contempla. Hay otros más osados que, se arriesgan a decir que el Tarot tiene sus inicios en la remota cultura Sumeria. Pero bien, independiente de donde haya sido originado, hay algo que lo ha hecho permanecer entre las culturas a través del tiempo, como una herramienta de culto arcano que ha llegado para quedarse, tanto así, como la Torá, o cualquier otro antiguo testamento. En primera instancia, definiré a grandes rasgos lo que es el “Tarot”. Entiéndase como, “un mazo de 78 cartas, las cuales contienen diversas ilustraciones, cada una de ellas con una gran abundancia de colores, formas, símbolos y personalidades, que hacen del mazo una verdadera infinidad de arquetipos. El tarot se divide en tres grandes anillos. En el exterior tenemos las cartas de los números, las pintas, los elementos, los cuales reflejan las circunstancias, los hechos, los eventos del ser humano a través de su vida. El anillo intermedio refleja las diversas personalidades, sus géneros, edades, y orientaciones psicológicas. En el ultimo tenemos el anillo interno, este representa lo más profundo del mazo, aquí encontramos el alma, un conjunto de 22 cartas, conocidas también como los “arcanos mayores”, las cuales cuentan la historia del alma humana a través de la vida, en tres grandes iniciaciones; el desarrollo de la consciencia y la formación del carácter, el abrirse a los poderes del subconsciente, y la senda hacia la iluminación”. Es de esta manera, que ya tenemos un encuentro más cercano con este complejo, pero maravilloso camino espiritual.

 En lo que respecta al Tarot como vía terapéutica, puedo señalar que hoy en día, muchas personas se han cultivado en profundidad en el camino de la terapia del Tarot, tanto profesionales de la salud, como personas autodidactas. Entendiendo esta abordaje, como una herramienta de ayuda psicología, la cual permite al especialista tratar y diagnosticar; debilidades, fortalezas, objetivos personales, perturbaciones, potenciar recursos, visualizar metas vitales, modificar hábitos, expandir horizontes, llevar a estados alterados de la consciencia, y generar cambios considerables en la mente y conducta de las personas. La vía terapéutica, contempla a las cartas o arcanos como; portales o mediatizadores a otros niveles de consciencia, en los cuales la persona puede acceder a información proveniente del inconsciente. Este flujo de información es recuperada de un modo sistemático, gradual, y en ninguna ocasión agresivo, ya que es mediado por las cartas, con la exuberancia de riqueza simbólica que se encuentra en ellas, de la mano con una experimentada interpretación y óptima guía por parte del terapeuta, o también conocido como “tarólogo”, terminología que hace elocuencia a la diversa gama de conocimientos que tiene el terapeuta en cuanto a, psicología e instrucción del tarot como herramienta proyectiva. En el Tarot, cada imagen es un conjunto de símbolos que despiertan en la persona; reflexiones, sensaciones, proyecciones, que la llevan a una nueva comprensión de la realidad, una perspectiva renovada. Cabe destacar la complejidad de este elemento como herramienta de orientación psicológica y espiritual, debido a que, en lo substancial reúne y sintetiza diversas disciplinas, como la cábala, numerología, astrología, simbología, interpretación onírica, entre otras. 

Es sumamente relevante destacar que el “Tarot” hoy en día es una vía terapéutica reconocida, gracias al gran maestro Carl J. Jung, científico suizo (1875-1961) experto entendido en la materia de psicología, en sus inicios discípulo de Freud, admirado y reconocido por sus diversos escritos y aportaciones al área de la psicología, como la del “inconsciente colectivo”, entre otros. Este famoso autor, aunque muchos lo desconocen, era un especialista en la vía del Tarot, y en su perspectiva de este camino es que, incorpora conceptos como el de “sincronicidad”, “arquetipo”, “proceso de individuación”, entre los más destacados. Jung contempla el Tarot como, un camino evolutivo y de aprendizaje, por el cual pasa todo ser humano. Cada carta, cada símbolo, cada figura, nos induce a significados relevadores para la necesidad del momento, afirma Jung. A demás, de que sus cartas permiten aflorar el mundo interior de la persona, y generar el autoconocimiento. 

Carl Jung explica el funcionamiento del Tarot a través de su teoría “la sincronicidad”, en la cual  afirma que el hecho de que una persona escoja una carta y no otra, esta sujeto a todo un evento sincronizado, en el cual se pone en consonancia los estados psíquicos de la persona en cuestión, con las corrientes psíquicas que desprende cada ilustración, lo que refleja el estado emocional y mental del consultante. Aunque la persona no vea en detalle la carta propiamente tal, se aplica la consonancia de todos modos. Lo se, suena algo complejo, pero te lo explicaré de otro modo, a través de mi teoría del “Supermercado”; imagina que vas a un supermercado, ya sea por que necesitas comprar ciertas cosas, por que te quieres dar el lujo de regalarte algo, o simplemente no sabes por que vas, pero te quieres ir inconscientemente con algo de allí. Ahora bien, das un vistazo, y tomas lo que te haga falta, o lo que quieras llevar contigo, y te encuentras que tienes numerosas cajas a tu disposición y bueno, tienes que pasar por alguna de ellas, si! es verdad! hay algunas que son para ciertos productos, hay otras en las que solo puedes llevar hasta diez unidades, como también están las que puedes llevártelo todo, de cualquier modo, en pocos minutos te ves haciendo tu compra y posteriormente saliendo de dicho supermercado. Ahora bien, respóndeme algo, en el momento en el que ingresas al supermercado ¿sabias por que caja saldrías? ¿Y en que circunstancias?, eso, es muy probable que no, pero aún así, todo fue sincronizado, pasaste por la caja que tenías que pasar y no otra, de igual modo funciona el Tarot, todas y cada una de sus cartas vendrían siendo las diferentes cajas del supermercado, la información recogida de tu inconsciente esta representada por los productos que compraste en dicho establecimiento. La toma de consciencia, el cambio, la nueva perspectiva, refleja tu nueva condición afuera del supermercado, como una persona que adquirió lo que necesitaba, lo que quería, o mejor dicho lo que tenia que adquirir para su evolución como personalidad humana.

Ahí lo tienes estimado lector, ahora ya sabes un poco más de los misterios del ser humano, espero que lo hayas disfrutado, y contemplado desde una visión con amplio horizonte. Un grato abrazo para ti.



Atentamente
Gabriel Bañados Balmaceda.